Protesis de Cadera

ARTROPLASTIA TOTAL DE CADERA
(PROTESIS DE CADERA)

La intervención consiste en sustituir la articulación de la cadera enferma y reemplazarla por una artificial llamada prótesis. Dicha prótesis puede ser de plástico, de cerámica y/o de metal y puede fijarse con o sin cemento, dependiendo de las circunstancias del paciente.
El objetivo de la intervención consiste en intentar aliviar el dolor, mejorar la movilidad y la incapacidad de esta articulación enferma.
El procedimiento habitualmente precisa anestesia general o regional. El servicio de Anestesia estudiará sus características personales, informándole en su caso cual es la más adecuada.

Puede ser necesaria la administración de la medicación oportuna para reducir la incidencia de dos de las complicaciones principales: aparición de trombosis en las venas o infección después de la operación.

CONSECUENCIAS SEGURAS

  • Para implantar la prótesis es necesario extirpar parte de los huesos de la articulación (fémur y pelvis) y su adaptación puede tener como consecuencia el alargamiento o el acortamiento de los huesos y secundariamente la pierna intervenida.
  • Durante la operación existe una pérdida de sangre que puede requerir transfusiones sanguíneas. El Servicio de Hematología le informará de los riesgos de las mismas.
  • Después de la intervención presentará molestias en la zona de la herida, debidas a la cirugía o a la adaptación de los músculos de la zona. Estas molestias pueden prolongarse durante algunas semanas, meses, o hacerse continuas.
  • Precisará reposo de la articulación, en cama o bien caminar sin apoyar dicha pierna o con apoyo parcial. Igualmente recibirá instrucciones sobre la rehabilitación a realizar, los movimientos a evitar y como utilizar los bastones o muletas o un andador.
  • La fuerza muscular se recupera parcialmente cuando el dolor desaparece. La movilidad de la articulación suele mejorar con el tiempo, dependiendo de la realización correcta y continua de los ejercicios de rehabilitación, de la voluntad que ponga y de su naturaleza en la producción de cicatrices.
  • La prótesis no es una intervención definitiva, ya que se desgasta o se afloja con el tiempo y puede requerir otra intervención (más frecuentemente en los pacientes más jóvenes o los más activos).