Artroscopia de Rodilla

ARTROSCOPIA DE RODILLA
(CIRUGIA MINIMAMENTE INVASIVA INTRA ARTICULAR EN LA RODILLA)

La intervención consiste en la introducción, dentro de la cavidad articular de la rodilla, y a través de pequeñas incisiones, de un fino telescopio para visualizar las posibles lesiones, y del instrumental necesario para repararlas.
El objetivo es mejorar el diagnóstico por visión directa de la articulación y facilitar su tratamiento sin necesidad de abrirla ampliamente, habitualmente recortar un menisco roto, pero también limpiar quistes, úlceras, tejidos inflamados, o extirpar cuerpos libres o tumoraciones, reparar ligamentos, tomar biopsias etc.
El procedimiento habitualmente precisa anestesia general, aunque puede efectuarse con anestesia de la cintura para abajo. El servicio de Anestesia estudiará sus características personales, informándole en su caso cual es la más adecuada.

CONSECUENCIAS SEGURAS

Después de la intervención presentará molestias en la zona de la herida, debidas a la cirugía o a la adaptación de los músculos de la zona. Estas molestias pueden prolongarse durante algunas semanas, meses, o hacerse continuas.
En la mayoría de los casos de lesión meniscal, se precisa la extirpación total o parcial de los meniscos, con el cese de su función de amortiguación, que puede predisponer al desgaste precoz de la articulación.
Después de la intervención presentará inflamación en la articulación que se traducirá en un derrame más o menos importante y molestias en la zona de las heridas debidas a la cirugía y proceso de cicatrización, que puede prolongarse algunas semanas o meses.
Para el éxito de esta intervención es imprescindible la colaboración del paciente en la realización precoz de ejercicios de rehabilitación, de los que recibirá las oportunas instrucciones. Con ello evitará la eventual atrofia muscular, o la corregirá conforme ejercite su musculatura.