Artroscopía de Cadera

La articulación de la cadera está formada por 2 partes: la cabeza del fémur y el acetábulo. Cuando tenemos la cadera sana, el cartílago que recubre los componentes se encuentra liso, suave y permite los movimientos sin dolor. Cuando esta articulación enferma, los cartílagos se deterioran y el paciente comienza a sentir dolor, rigidez y limitación funcional, disminuyendo la calidad de vida.

En determinados pacientes, especialmente en jóvenes y deportistas, pueden producirse determinadas lesiones óseas tanto en el fémur como en el acetábulo que terminen por producir daño en las estructuras nobles de la articulación, como es el labrum y el cartílago. Estas lesiones, si no se tratan de manera precoz pueden terminar produciendo un deterioro articular, que será el inicio de una artrosis precoz.

La artroscopia de cadera es una técnica de muy reciente desarrollo que permite el tratamiento de lesiones producidas en la cadera o alrededor de ella a través de dos o tres pequeñas incisiones en la piel inferiores a un centimetro.

Beneficios de la intervención

A través de esta técnica se consigue tratar problemas de la cadera que aparecen en pacientes que generalmente practican o han practicado deporte y presentan un dolor inguinal que hasta ahora requerían intervenciones quirúrgicas mucho más complejas y con periodos de recuperación más largos.

De esta forma es posible mejorar la sintomatología de estos pacientes, permitir el retorno a sus actividades deportivas e intentar evitar el desarrollo de una artrosis precoz de la cadera.

Descripción técnico-médica

Los problemas de la articulación de la cadera que pueden tratarse por artroscopia son los siguientes:

  • Pinzamiento fémoro-acetabular o de cadera: a través de técnicas artroscópicas podemos solucionar las deformidades óseas que se producen en este pinzamiento tanto en el fémur (lesión de CAM) como en el acetábulo (lesión de PINCER), así como todas aquellas lesiones asociadas a nivel del cartílago articular y el labrum acetabular en el mismo tiempo quirúrgico. De este modo conseguimos estabilizar todas aquellas lesiones que sabemos que a la larga pueden terminar produciendo el desgaste de dicha articulación y por tanto una artrosis de cadera.
  • Resortes de cadera: podemos solucionar con pequeñas incisiones la cadera en resorte, tanto a nivel externo (en la region trocanterea) como a nivel interno, producidas por el tendón del músculo psoas.
  • Extracción de cuerpos libres articulares que pueden aparecer tras haber sufrido un traumatismo en la cadera o por procesos degenerativos articulares (artrosis), y que producen bloqueos articulares.
  • Infecciones articulares, sea cual sea el origen de la infección, ésta puede ser tratada de forma satisfactoria a través de esta novedosa técnica. Se consigue eliminar la infección, mediante la limpieza y lavado de la articulación.
  • Diagnostico y resolución de problemas de pinzamiento y resortes en pacientes portadores de una prótesis de cadera dolorosa.

La intervención

El artroscopia de cadera se realiza en quirófano. La duración habitual de esta intervención oscila entre una y dos horas, dependiendo de las lesiones a tratar. El paciente permanece en el quirófano y la sala de despertar entre 3 y 5 horas. El paciente habitualmente pasa una noche en el hospital, marchándose a su domicilio al día siguiente, tras la entrega de un informe de alta con las recomendaciones, tratamiento y citas de revisión a seguir.

Medidas preoperatorias

  • Valoración previa en consulta, decidiendo y exponiendo los aspectos concretos de la intervención y entregándole el consentimiento informado.
  • Deberá aportar una lista exhaustiva de los medicamentos que se toma de forma habitual (incluyendo las plantas medicinales) en el momento de la operación.
  • Realización de un estudio preoperatorio que consiste en un hemograma, bioquímica, coagulación, Rx de tórax y ECG.
  • Se lavará con cualquier jabón antiséptico la zona a intervenir la noche anterior y la mañana de la cirugía.
  • Consiga dos muletas o bastones ingleses que precisará durante las primeras 3 ó 4 semanas de postoperatorio.
  • Si la cirugía está programada por la mañana, debe acudir en ayunas al hospital. Si es por la tarde, desayune temprano y no tome alimentos sólidos ni líquidos a partir de las 9 horas.
  • No debe llevar ningún objeto metálico durante la operación (anillos, pulseras, pendientes, piercing, etc.)

Cuidados postoperatorios

  • La movilización se inicia desde el primer día. La carga puede limitarse hasta un 50 % durante las primeras 3 ó 4 semanas con el fin de proteger la zona intervenida, mediante el empleo de dos bastones ingleses. En todo caso siempre deben seguirse las instrucciones expresas de su cirujano a este respecto.
  • Le desaconsejamos que camine con la pierna en alto con los dos bastones, a fin de evitar cicatrizaciones anómalas en flexión de cadera.
  • Después del alta, debe contactar con nosotros si tiene dolor en el pecho o dificultad al respirar; dolor, hinchazón o enrojecimiento en alguna pierna; dolor repentino en la cadera operada; o procesos febriles y escalofríos.
  • Al alta se le entregará un programa de ejercicios para que realice en su domicilio diariamente. A partir de la segunda semana se recomienda la realización de ejercicios diarios en bicicleta estática durante 20 a 30 minutos, sin resistencia. A partir de la tercera semana se recomienda iniciar ejercicios en piscina.
  • Recibirá profilaxis antitrombótica y antibiótica durante su estancia hopitalaria.